miércoles, 25 de junio de 2008

Tierra, ¡trágame!

Hace al menos una semana que alguien llama al teléfono fijo y no contesta, se queda unos segundos escuchando y cuelga. Esto sucede casi a diario, y a distintas horas del día, por lo que temo que sea alguien que quiera controlar cuándo no hay nadie en la casa para entrar a robar.

Ayer sonó el teléfono y lo cogí yo:
- ¿Sí?
- ... (sin respuesta al otro lado)
- ¿Sí?
- ... (ídem)
- ¿Sí?- Volví a insistir.
La otra persona cuelga el teléfono, y me doy cuenta de que han vuelto a hacer lo mismo. Me asusto un poco y me cabreo, pero vuelvo a lo mío.

A los 30 segundos aproximadamente, vuelve a sonar el teléfono:
- ¿Sí?
- ... (nadie contesta)
-¡¡Gilipollas!! -digo con enérgico tono de enfado y algo de fastidio.
- Buenas tardes, le llamo de Orange.

2 comentarios:

Frank Lhermitte dijo...

La de veces que les habrá pasado lo mismo.

No lo pienses más ;-)

mJ dijo...

XDDDDDDDDDDDDDDDD

Le ahorraste al de Orange todo el coñazo protocolario xD