Ahora que los anuncios de juguetes inundan los espacios publicitarios en televisión, es un buen momento para analizar los estereotipos imperantes en la sociedad. Sigo viendo a diario demasiados anuncios sexistas.
Por un lado están los anuncios de juguetes para niños: emoción, velocidad, retos, superación, lucha... Y por otro, los dirigidos a las niñas: delicadeza, cuidados, cariño, dulzura, cancioncitas... Y yo me pregunto, ¿hasta cuándo será esto así? A las mujeres también nos gustan los coches radio-control, la velocidad, las emociones y los retos; algo que no está reñido con jugar con muñecas. Y a los niños también les gusta hacer de papás jugando a las casitas. ¿Por qué los anuncios siguen encasillando a los niños reduciendo sus posibilidades de disfrute y desarrollo? La verdad es que a mí siempre me gustaban mucho los coches radio-control y casi nada las muñecas (siempre he detestado las Barbies). Eso sí, aún conservo decenas de peluches, todos con nombre y personalidad propia. ;)
Ya es hora de que los niños puedan decidir con qué quieren jugar. Es el momento de cambiar, ¿por qué la televisión no lo refleja?
Las encuestas que había antes eran de mi@ y era necesario cambiar de página para votar; pero eso ya es cosa del pasado: ¡podéis votar y ver los resultados sin salir del blog!
Vuelve el apartado "La encuesta de la semana" (aunque cambia de día), planteando esos pequeños dilemas trascendentales que quitan el sueño a cualquier mortal... :p
Hoy, mientras me duchaba silenciosamente, estaba perdida en mis pensamientos (como siempre que me ducho: ¡no puedo evitarlo! :p ) y me he puesto a pensar en si la mayoría de la gente canta en la ducha o no. Es curioso, porque yo no canto en la ducha, pero sí que lo hago cada domingo en mi parroquia y unas cuatro veces al año en la catedral.
Y así, la pregunta de esta semana es:"Y tú, ¿cantas en la ducha?" Puedes votar ya en la nueva encuesta, que está en la barra lateral derecha del blog. ;)
Lo cierto es que no me gusta comer, y tampoco cocinar; y no es que tenga precisamente muy buena mano en la cocina. Lo de la foto de la derecha es un huevo frito (aunque no lo parezca :p ). Frito, o mejor dicho, nueva especialidad made in Paula, con la yema cuajada y la clara quemada. :p No os pongo fotos de croquetas o patatas fritas porque me da vergüenza, jeje. Uff, menos mal que aún no se me ha ocurrido hacer un guiso... ¿Los garbanzos pueden quemarse?
Hoy lo he vuelto a intentar con unas aparentemente sencillas hamburguesas: sólo hay que echar un poco de aceite, ponerlas en la sartén (o similar) y esperar que se hagan. ¡¡Pero me han quedado así!! Y es que nunca sé cuándo algo está en su punto justo: o pongo el fuego demasiado fuerte o demasiado suave, y todo siempre se me termina quemando. Por temor a comerme la carne cruda, la dejo un poco más; y cuando me doy cuenta de que se está quemando, entonces es cuando sé que ya se me ha pasado el punto, pero nunca sé cuándo está hecho en su momento. :( No he echado fotos al pan de las hamburguesas, que también se me ha quemado, ¡en el tostador! Dejando a un lado lo de quemar las cosas (a quien le gusten las cosas churruscaditas le invito a comer un día, jajaja), un fallo que tengo casi siempre es olvidar encender el extractor. ¡Me doy cuenta cuando la cocina está tan llena de humo que es casi imposible respirar! Jajaja, un día los vecinos llamarán a los bomberos creyendo que hay un incendio y me pillarán a mí, paleta en mano dando vueltas a algún trozo de carne quemada...
Mi novio ya me ha dicho que cuando vivamos juntos no va a cocinar siempre él, y que no se casará conmigo hasta que no sepa hacer una tortilla de patatas en condiciones. ¿Será que no quiere casarse conmigo nunca? :S Pero ya he encontrado la solución a este problemilla... ¡¡Me compraré un robot de cocina!! :D Con eso y un microondas hago virguerías... ;) Eso, o a lo mejor pongo de moda una nueva cocina de autor: la llamaré "lookfired" Jajaja
Qué difícil es la cocina. Además no existen recetas para cosas sencillas y cotidianas; y las recetas que hay, son muy poco específicas (con términos como "sazonar al gusto"), omiten partes importantes y requieren conocimientos básicos que no tengo (por ejemplo, hay que saber que es mejor calentar el agua con las judías verdes ya dentro del cazo; porque si las echas después, ¡te salta en toda la cara!).
Desde luego, prefiero la Batuka. ;)
PD. Acabo de ver la entrada completa, ¡y ese huevo "frito" da pena! XD
La exhibición de Batuka al final se convirtió en las "Jornadas de Step, Aeróbic y Bailes Latinos". La monitora ya dijo que era algo importante (fuimos todas de uniforme: camiseta y mallas negras), y esta vez usó la palabra "exhibición" (la vez anterior no), así que lo sería. Estuvimos 3 horas haciendo ejercicio sin parar y acabamos todas las batukeras (sólo hay un hombre en el grupo, esto... un tanto... ya sabéis ;) ) destrozadas, jeje; pero fue divertido. Menos mal que nos habían preparado un montón de fruta, zumos, agua (por cierto, era agua embotellada marca "Aljarafesa"; o sea, que era agua del grifo :p ) y refrescos para hacer frente a la jornada. Yo estaba esperando el jamoncito (léase jamón serrano), pero al final no llegó. Había un montón de espectadores en las gradas de todas las edades, que al final parecían más extenuados que los participantes.
Cuando empezamos con el step, yo me había puesto tan lejos del escenario donde estaba el monitor que no veía nada de nada, y tenía que irme fijando de las de al lado para moverme algo. Hasta que me harté, cogí mi step y me fui con él bajo el brazo hasta el lado de la segunda fila (sí, lo descoloqué todo dejando un hueco vacío y una fila con un step de más, ;) ), donde ya pude hacer algo más o menos en condiciones; aunque me había perdido las explicaciones de los primeros pasos y luego todo era tan complicado que no pude hacer mucho. :S Cuando por fin llegó el turno de la Batuka estaba tan contenta de hacer algo conocido que me salió bastante bien. :D Y la parte de los bailes latinos estuvo bien, pero estaba ya tan cansada que acabé abandonando y me senté un rato. Al final del evento nos dieron a cada participante un diploma y una camiseta. Lo único que no me gustó del final fue que tuve que darle dos besos al representante del ayuntamiento que me entregó el diploma. :S Pensaba no dárselos, pero como todo el mundo lo hizo, tuve que tragar, qué le vamos a hacer. ;)
Pues eso, ya que he hecho mis primeros pinitos entre los fogones (a ver si algún día me sale algo bonito, sin partes quemadas y eso, jeje, y lo cuelgo aquí ;) ), he decidido enfrentarme a mi otra gran asignatura pendiente (bailar) y ¡¡me he apuntado a clases de Batuka!!
Nunca me han gustado las discotecas: aunque he hecho el esfuerzo de ir alguna que otra vez sólo por probar y hacer lo que todo el mundo hacía, las veces que he estado en esos lugares se pueden contar con los dedos de una mano... Un lugar lleno de gente hasta arriba saltando y moviéndose como posesos, sudando, con poca ventilación, la música tan alta que al salir tienes la sensación de estar sordo... Y además yo, que no sé moverme. Nunca he podido explicarme por qué le gusta a la gente tanto bailar y acudir a esos lugares, pero gracias a la batuka he descubierto que bailar es divertido.
La Batuka es una especie de gimnasia con música que mezcla pasos de Capoeira, Kung Fu, Kick Boxing y Tai Chi con ritmos de Salsa, Reggaeton, Samba, Merengue, Rumba, Dance y Funk (entre otros). No voy a decir que sea fácil, porque, sobre todo al principio, si eres tan negado para el baile como yo (si me viera bailar el de FAMA, le da tal patatús que no lo cuenta, jajaja), resulta MUY frustrante. Todavía hay momentos en los que siento esa frustración tan grande de los primeros días cuando no sé hacer algún paso nuevo. Frustración, porque me sé la coreografía pero no sé hacer algunos de los pasos (aunque sepa cómo se realizan). Por eso de vez en cuando tengo que ponerme a practicarlos hasta que me salen (¡porque al final acaban saliendo!).
La verdad es que, después de dos meses practicando batuka tres veces por semana (¡llevamos 9 coreografías distintas!), empiezo a notar cambios y veo que voy mejorando: ya muevo las caderas muchísimo mejor que al principio, tengo mejor equilibrio (al principio no podía dar las vueltas de las coreografías porque el desenlace era fatal, jeje) y comienza a salirme un poquito el movimiento de hombros (¡qué difícil es el condenado!). No creo que pueda bailar en discotecas gracias a esto (a no ser que me pongan las canciones de la batuka, jeje), pero al menos aprendo a moverme, que es una paso previo imprescindible.
El primer día me dio bastante vergüenza ponerme ahí en medio a hacer el ganso, pero siempre hay un montón de público observando durante las clases y ya me da igual. Además, entre vosotros y yo: he descubierto que hay un par de personas que lo hacen aún peor que yo... ;) Ya he participado en una exhibición, y ¡esta tarde tenemos otra!
Animo a todo el mundo a que practique batuka, aunque no se le dé bien bailar. Acaba resultando divertido, y además sirve para liberar estrés y, por qué no decirlo, el aspecto físico también lo agradece. ^^
He estado buscando algún vídeo de la última coreografía que me ha traído de cabeza (¡es muy difícil!), pero no lo he encontrado. Os dejo la música. Se llama "El Piraña". La letra me resulta muy divertida (tanto, que si me pongo a escucharla me distrae de la coreografía, jeje).
Es curioso cómo, cuando intentamos huir de algo, al final nos acaba alcanzando. Por eso creo que es mejor pensar en positivo ("que me pase x") que en negativo ("que no me pase x"). La pobre gacela del vídeo estaba tan preocupada en huir de algo que le aterrorizaba que no vio cómo iba directa al matadero. A veces la ansiedad ciega de tal forma que no nos deja enfrentarnos a la situación de forma adecuada y los mayores temores se acaban convirtiendo en realidad. Quizás la solución para que esto no pase sea enfrentarse con serenidad a las circunstancias. Quizás la gacela debió pensar friamente hacia dónde corría o enfrentarse directamente a la amenaza...
PD. Fijaos en cómo se miran los leones al final del vídeo: ¡es buenísimo!
S.S. M.M. Los Reyes Magos de Oriente me han pedido que ayude a sus camellos a transportar algún que otro regalillo y... ¡Hoy ha sido la primera vez en toda mi vida que he pagado una compra con tarjeta! Ha sido toda una experiencia. Nunca se me había ocurrido pagar con tarjeta hasta hoy. Ni siqueira sabía si la tarjeta que tengo sirve para compras que no sean de Internet... Pensaba que me iban a pedir que marcara en algún sitio el número secreto de la tarjeta, pero sólo me han pedido que firme en una pantalla táctil con un bolígrafo de pega que se quedaba atascado. Si normalmente tengo mala letra, a saber si la firma será reconocible... Pero eso es problema de ellos. ;)
Menos mal que he tenido buena ocasión de practicar, porque al revisar el ticket de compra me di cuenta de que un precio era casi el triple del que debería ser (parece que alguien había colocado un par de paquetes bajo una etiqueta que no era la suya y yo los había cogido de allí), y acabé devolviendo el artículo y cogiendo otro de precio menos desorbitado. Así que, en total, he tenido que firmar tres veces en la dichosa pantallita. Menos mal que es un comercio que considero fiable.
A todo esto, gracias a la hazaña he descubierto los peligros del pago con dinero de plástico. Al no necesitar llevar efectivo encima en ese momento, tienes la sensación ilusoria de que te llevas las cosas gratis (o de estar jugando al Monopoly) y es más probable que la lista de la compra engorde con alguna chuminada de más.