viernes, 11 de septiembre de 2009

A lo que nos lleva esta sociedad autómata

De verdad, que no aguanto más esta dictadura encubierta en la que vivimos. Los políticos de turno nos dicen lo que tenemos que hacer, cómo tenemos que vivir, lo que podemos pensar y lo que no, y ahora hasta nos dictan lo que está bien y lo que está mal. Señores, ya está bien, que no somos sims a los que pueden manejar a su antojo, que algunos pensamos por nosotros mismos aunque ustedes se empeñen en establecer un pensamiento único y anular nuestra voluntad.
Para mí lo que tenemos ahora mismo no es democracia, sino una autocracia encubierta. La única democracia que yo entendería como tal sería una situación en la que todos los ciudadanos nos interesáramos por algo más que la cervec
ita de los domingos y pudiéramos plantear propuestas en el congreso y votar cada proposición, ley o iniciativa que desde allí se promueva. ¿Qué es eso de que los políticos tengan licencia para manejar a sus anchas nuestra vida?

Esta creciente delegación en otras personas de la capacidad de pensar nos está llevando a la perdición. Por ejemplo, detrás del aborto (que ya es un terrible atentado contra la dignidad humana) viene la eutanasia, y eso significa la cultura del más fuerte; un mundo en el que los más débiles, cuando debieran ser protegidos, sean asesinados sin piedad ni cargo de conciencia, empezando por los bebés con algún "defecto" (o léase "diferencia") y terminando por los ancianos y enfermos crónicos, a los que se arrebatará la vida ocultando este terrible atentado por causas económicas (son personas que ocasionan mucho gasto a la sociedad y que al mismo tiempo no pueden producir nada) detrás de la bandera de la "muerte digna", que no es muerte (porque es asesinato), ni es digna (porque lo realmente digno sería luchar por el bienestar de esas personas y no privarles de la vida, que es un derecho que está por encima de todo). Y así vuelven la eugenesia y todas esas ideas irracionales y tóxicas del siglo pasado que yo creía ya superadas.

Otra cosa que pronto cambiará será que dentro de poco el chip del DNI nos lo querrán implantar en un brazo o en el cuello. Y el primer paso para ello, tal y como adelanta el escritor Daniel Estulin, es la psicosis que ya se está creando a través de la desaparición de niños. Dentro de poco todos querrán poner un chip identificativo a sus hijos para evitar que sean raptados.

Vaya cómo está el patio. Y lo peor es que no hay escapatoria.

4 comentarios:

Frank Lhermitte dijo...

¡Hola!

Bueno, tú porque estás en contra. Pero la gente que está a favor del tema está totalmente convencida de tener la verdad absoluta. Y ese pseudofanatismo es contagioso :D

En fin, ¿para cuando una nueva religión con cierto señor de líder espiritual? ;-)

Paula 2.0 dijo...

¿Quieres ser como Tom Cruise y la Cienciología? XD

Oye, ¿por qué no con "cierta señora"? :p

Primerodemayo dijo...

Estoy de acuerdo en muchas de las cosas que dices, sobretodo en el principio de la entrada, pero tengo que discrepar en el tema del aborto y mas aun si cabe en la eutanasia, permiteme decir que ni tu, ni yo, ni ninguna persona por muy fuerte que sea tiene el derecho de decidir, de obligar a una persona a vivir cuando esta sufriendo una enfermedad que jamas podriamos imaginar.

creo en la libertad en todos los sentidos, e igual que creo que esta "democracia" nos la quita en muchisimos aspectos creo que estar contra de la eutanasia es quitar la libertad a personas de elegir su propio destino a morir con una digna.

bueno, un saludo, y gracias por leerme =)

Paula 2.0 dijo...

Agradezco mucho tu comentario, Primerodemayo. :)
Estaba un poco cabreada cuando escribí esta entrada y no me paré mucho a explicar las cosas.

Nadie mentalmente sano desea morirse. Los seres humanos, al igual que los animales, tenemos instintos de supervivencia, mecanismos que nos facilitan la huida o la defensa en circunstancias estresantes. Además, está escrito en nuestro código genético mediante mecanismos de adaptación en situaciones de pérdida de salud (física): estamos programados para luchar a toda costa por la vida.

Debería realizarse una evaluación psicológica a las personas que quieren terminar con su propia vida, seguro que se encuentran deprimidas. Y si es así, ¿por qué no matamos a los que intentan suicidarse? ¿Por qué no les damos un pastillazo para que acabe su sufrimiento de una vez en lugar de impedirles cumplir su deseo?

Con respecto a lo que dices sobre lo de "obligar a una persona a vivir cuando esta sufriendo una enfermedad que jamas podriamos imaginar", no hay dos personas que afronten igual una misma enfermedad: lo que hay que hacer es procurar una buena calidad de vida a todas ellas, que sean conscientes de que son personas y están vivas, y por esta razón estas personas tienen exactamente la misma dignidad que cualquier otra persona sana, y su vida tiene el mismo valor. Su vida vale lo mismo que la tuya, la mía o la del presidente del gobierno.